Escalador en Bulderland Zaragoza
La demanda fue creciendo hasta tal punto que, hace unos meses, decidieron duplicar el tamaño de sus instalaciones

Empezar a practicar deporte y adaptarse a la rutina de un gimnasio a veces engancha, pero otras muchas puede resultar tedioso. Con la firme creencia de que “uno se puede divertir y a la vez poner en forma” nació hace ya casi cinco años Bulderland, un espacio de más de 2.500 metros cuadrados para hacer deporte donde todos son bienvenidos. Se trata del centro de escalada en bloque más grande de España y está en Zaragoza. Esta modalidad, que a diferencia de la escalada normal se practica en una pared y sin cuerdas, no requiere de experiencia previa y en esta sala de la avenida Navarra la disfrutan desde niños hasta Ángel López, un escalador aragonés de 87 años.

Bulderland se creó en 2018 y poco a poco fue creciendo: “Al final, nos ha ido conociendo gente y han visto que defendemos un modelo de deporte muy democrático, para todo tipo de personas”, comenta su director técnico, Samuel Arroyo, quien asegura que eso es precisamente lo que “ha hecho que venga un montón de gente y usen nuestra sala como alternativa a un gimnasio, porque es una manera de estar en forma, pero pasándotelo bien”. Antiguamente comenzar a practicar escalada era complicado, por eso esta fórmula, que también triunfa alrededor de Europa, ha tenido tan buena acogida en la capital aragonesa.

Más de 3.000 personas pasan cada mes por la sala

Una acogida que se traduce en las más de 3.000 personas que cada mes pasan por Bulderland. La demanda fue creciendo hasta tal punto que, hace unos meses, decidieron comprar el local de al lado y duplicar el tamaño de sus instalaciones. “Queríamos que la gente estuviera más cómoda y no hubiera tanta aglomeración”, explica Arroyo, que asegura que sin pretenderlo se convirtieron en la sala más grande de España e incluso una de las más grandes del extranjero en lo que a escalada en bloque se refiere.

UN DEPORTE PARA TODOS

Pero, ¿qué diferencia esta modalidad de la escalada de toda la vida? Tal como explica el director técnico, la escalada en bloque “es un tipo de escalada en el que no hace falta usar cuerda, porque las paredes son de poca altura, cuatro metros como máximo”. Mientras que en los rocódromos de cuerda se necesitan, además de cuerda y arnés, ciertos reconocimientos para poder escalar, “en la de bloques puedes hacerlo desde el primer día y no necesitas conocimientos técnicos previos”.

En función del nivel, esclarece Arroyo, “te puedes encontrar agarres que te hagan subir por pura fuerza u otro tipo de presas -son las piedras que sirven de apoyo- que te obliguen a moverte o colocarte en la posición correcta para poder llegar arriba”. En Bulderland hay tres niveles -iniciación, medio y avanzado- y unos 250 bloques, además de máquinas como la ‘KilterBoard’, que funciona “mediante una aplicación con la se iluminan las presas para marcar los bloques, lo que da lugar a combinaciones infinitas”, explica el director técnico, que asegura que, además, “hay muy pocas como esta en España”.

Bulderland es un espacio de más de 2.500 metros cuadrados para hacer deporte donde todos son bienvenidos

Hay pases de un día y bonos de 10 para gastar a lo largo de un año, pero los hay que se enganchan y deciden hacerse socios y acudir como si de un gimnasio se tratara. Hay grupos de entrenamiento para todos, “tanto para gente que anda un poco más perdida como para aquella que se estanca y quiere mejorar”, comenta. En ellos, un monitor especializado les ayuda en el desarrollo de la técnica y la fuerza. En cuanto a las edades, Samuel Arroyo admite que hay de todo: “aunque la media puede ir de los 20 a los 50 años, vienen también muchos niños y tenemos al emblemático Cintero, de 87”.

Aunque más conocido como Cintero, Ángel López es un aragonés que lleva toda la vida escalando, el aperturista del famoso Puro de Riglos. Ahora acude al menos dos días a la semana a Bulderland, algo que reconoce -lo hace en el documental ‘Cintero, una vida en la roca’- que le da vida, por eso anima a la gente de todas las edades a hacer lo mismo, “porque es un sitio de todos”.

Un sitio de todos y “un deporte abierto para todo el mundo”, recuerda Arroyo, que invita a todos los zaragozanos, curiosos o expertos, a practicarlo en su centro. Además, el director técnico de Bulderland tiene ya un nuevo proyecto entre las manos, con el que probablemente abra otra sala en la modalidad de cuerda.

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