Pepín Banzo en el Sótano Mágico
Pepín Banzo es el mago al frente de El Sótano Mágico | Fotos: Laura Trives

Si este Halloween las malvadas hermanas Sanderson pudieran volver a resucitar en algún rincón de Zaragoza lo harían, probablemente, en los cimientos de El Sótano Mágico. Muchos conocen este particular teatro-café, pero no tantos han sido capaces de adentrarse en sus profundidades, que esconden uno de los mayores tesoros de nuestra Comunidad. Solo hay que creer en la magia para que esta funcione y… ¡Alohomora! Una vez se abra la puerta del sótano, unas escaleras les llevarán hasta el asombroso Museo de la Magia de Aragón.

Sus directores, Pepín Banzo y Helena Perdomo, les recibirán haciendo de las suyas. Junto a ellos, telarañas, esqueletos y hasta una pitonisa esperan abajo a los grupos, que pueden ser de 30 personas como máximo. Eso sí, entre ellos no puede haber muggles o no habrá magia que valga.

Telarañas, esqueletos y hasta una pitonisa esperan abajo a los grupos de 30 personas como máximo

Bajo las escaleras encontrarán a Pepín preparándose en el camerino del mago, el primer habitáculo del museo. “Además de magos, somos músicos y personas”, explica el director para justificar el espejo, los maletines y una desordenada mesilla que conforman este rincón que recibe a los visitantes.

Detrás, dos paredes enteras llenas de fotografías de magos aragoneses recuerdan a “todos aquellos que han hecho algo en pro de la magia” en Aragón, que son muchos más de los que uno se puede llegar a imaginar. Pepe Carrol es quizá uno de los más conocidos por su faceta televisiva, y es que este mago nacido en Calatayud llegó a presentar programas como “Genio y figura”, en el que se dieron a conocer humoristas como Chiquito de la Calzada o Paz Padilla.

Florences Gili también se ha hecho un hueco en la pared de este museo, el único mago de toda España con un monumento dedicado a su persona -está en su pueblo natal, Tamarite de Litera-. Junto a ellos destacan todos los magos aragoneses que solían vestirse de otras culturas, como el turiasonense Rahma Khan, que se engalanaba como un hindú, o el ilusionista Alberto García Vidal, que daba vida en escena al árabe Sharkan.

Dos paredes llenas de fotografías de magos aragoneses recuerdan a todos aquellos que han hecho algo en pro de la magia en Aragón

LA MAGIA NO ENTIENDE DE EDADES

Al museo acuden habitualmente grupos de niños, bien para celebrar cumpleaños o en excursiones con los colegios. Aunque la magia no entiende de edades porque, según asegura Pepín, “hace poco vino también un grupo de amigos a celebrar sus 50 años de amistad”.

“Cuando vienen niños se lo pasan en grande y, cuando vienen adultos, les convertimos a todos en niños y se vuelven locos también”, comenta el mago. Tengan la edad que tengan, todos coinciden en esa imagen mental que se suele tener de un mago vestido con ropa elegante, con una chistera bajo la que se esconden palomas o incluso conejos. Por eso todos se sorprenden ya desde ese primer habitáculo con un rincón dedicado a la magia china aragonesa antes de pasar a la siguiente estancia del museo.

Como por arte de magia suena un violín y los visitantes, niños o mayores, ya pueden cruzar al otro lado. Allí les esperan las diferentes ramas del ilusionismo, encabezadas por la zona de evasiones y escapismo. En esta parte recordarán al gran Houdini, pero también a aragoneses como el ya mencionado Rahma Khan.

En función de la cercanía al espectador, la magia puede ser de cerca, de salón o de escena

Pepe Carrol vuelve a ser protagonista en un rincón repleto de material original del bilbilitano que “aunque puede pasar desapercibido para los muggles, cuando viene gente mágica, alucina”, asegura Pepín.

Eso sí, advierte el director, “parece que en un museo solo se pueda hablar de magos muy mayores o que ya no están entre nosotros, pero nosotros queremos hacer hincapié en que la magia sigue viva”. Por ello una estantería resalta a “la joven cantera de magos impresionantes que tenemos a día de hoy, como el zaragozano Juan Capilla, un mago muy creativo al que conocen en todo el mundo porque vende sus ideas en forma de juegos, o Víctor Sanz, de Ainzón, el asesor mágico de El Mago Pop”.

El director del museo explica además que existe una Asociación Mágica Aragonesa, la más antigua de toda España junto a la de Barcelona. Esta organización sin ánimo de lucro fue creada en 1954 por y para aficionados y profesionales del noble arte de la magia y el ilusionismo recreativo y sus diferentes ramas.

RAMAS DE LA MAGIA

La numismagia -magia con monedas-, la cartomagia, el trile y el mentalismo son algunas de esas ramas que Pepín y Helena recrean para las visitas en cada sección del museo, con unos cuantos trucos que dejan boquiabierto a cualquiera que lo pisa. Helena es capaz de meterse en el cerebro de todos ellos y adivinar lo que están pensando, algo que sorprende en especial a los adolescentes, que según asegura el director salen de allí “con miedo en el cuerpo”.

Cada rama de la magia, como el mentalismo, cuenta con una sección propia en el museo

Una de las soluciones para quitarse ese miedo a la magia es aprender a crearla, algo que se puede lograr a través de diferentes métodos. El museo alberga, por ejemplo, cajas de Magia Borras que se remontan a los años 30 y 40, pero también libros como «The discoverie of witchcraft», de Reginald Scott, fechado en 1585.

La magia de escenario es otra de las protagonistas del sótano, donde se recuerda al aragonés Javier Antón, hasta 2016 el único español e incluso hispanohablante que había conseguido un gran premio mundial. Y es que la magia, según cuenta el director del museo, se puede clasificar en función de la cercanía al espectador: están la de cerca, la de salón -lo que se hace en el piso superior de El Sótano Mágico- y la de escena, que necesita de una iluminación apropiada y un tamaño considerable de escenario.

“También es importante recordar las artes afines que utilizan los magos en sus espectáculos para desengrasar de la magia, como la ventriloquia, las sombras chinescas, los títeres o la sombreroflexia”, hace hincapié Pepín.

PROGRAMACIÓN PARA LA SEMANA DE HALLOWEEN

Para todos aquellos a los que no les asuste la magia, El Sótano Mágico ha preparado diversas actividades a lo largo de la semana. Además de poder descubrir este impresionante museo con una visita teatralizada llena de ilusionismo en directo y más incienso litúrgico que nunca, los zaragozanos pueden acudir este fin de semana a las actuaciones de Pablo Clabó y Alejandro Furnadjiev.

Pepín Banzo y Helena Perdomo durante una función | Foto: Víctor. A. Suárez-Perdomo

Ambos ofrecerán desde el 28 al 30 de octubre un espectáculo de trampas en el juego al más puro estilo de tahúres de casino. El 31, en la noche de Halloween, llegará el mentalista Deive con un espeluznante espectáculo y el 1 de noviembre, “Pepín in Jalogüín” cerrará toda esta terrorífica programación con un show especial para los más pequeños.

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