La cárcel de Zuera contabilizaba a 9 de septiembre un total de 1.860 presos

La cárcel de Zuera se encuentra en una situación de “abandono sanitario” por la falta de médicos, con solo tres profesionales de los ocho con los que llegó a contar este servicio para atender a 1.800 internos. Esto está provocando que más del 70% de la plantilla de guardias civiles de la prisión deban ocuparse de los traslados de presos a hospitales públicos y vigilancia, teniendo que atender enfermedades como sarna, hepatitis o tuberculosis.

Así lo ha puesto de según denuncia la asociación profesional Jucil, que ha denunciado el “riesgo” en el que se pone a los profesionales, que no disponen de los conocimientos sanitarios necesarios para llevarlos a cabo con las mejores condiciones en un traslado entre Zuera y Zaragoza. “Si algún preso sufriera en el traslado alguna crisis o urgencia estaría desamparado y sin atención medica hasta su llegada al centro hospitalario, que dista unos 40 minutos, ya que hay que recorrer 54,5 kilómetros”, explica el secretario de Comunicación de Jucil, Agustín Leal.

Según explican, con la llegada de la Covid, los traslados se hacen con mascarilla, pero no se toma ninguna medida sanitaria adicional para enfermedades diferentes. “Se han dado casos de que cuando los guardias han asistido presencialmente al hospital han sabido que uno de los trasladados era portador de la sarna, una enfermedad infectocontagiosa, circunstancia que desconocían, lo que puso en peligro la salud tanto de los agentes como del resto de internos que viajaron en ese furgón en contacto directo con el infectado”, recuerda Agustín Leal.

MENOS DE 80 GUARDIAS CIVILES

En este sentido, para Jucil es fundamental que los presos sean atendidos en el interior de las instalaciones, ya que la salida de algunos de estos internos del centro penitenciario representa “un importante peligro”, tanto para los profesionales sanitarios como para el resto de los pacientes, sobre todo en el servicio de Urgencias, “donde en muchas ocasiones se comparten espacios”. “En Zuera, la plantilla de guardias civiles no llega a los 80 componentes, y solo el 74% se ocupa de las tareas de traslados de presos y vigilancia, por lo que la falta de personal aumenta la peligrosidad de esas salidas”, afirma por último Agustín Leal.

La cárcel de Zuera contabilizaba a 9 de septiembre, según datos reunidos por Jucil, 219 varones y 15 mujeres en prisión preventiva, con 1.550 internos cumpliendo pena y 76 internas, lo que suma un total de 1.860 presos.

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