El Mercado Central se llena de zaragozanos preparados para la última cena del 2022

Los zaragozanos ya están cerrando todos los detalles para su última cena del 2022 y este viernes han acudido en masa al Mercado Central para comprar todos los ingredientes que no quieren que falten en sus mesas. Carne, pescado, mariscos, turrón y, por supuesto, las uvas son algunos de los productos que han llenado los carros y es que, a pesar de la inflación, para entrar bien en el nuevo año todos están dispuestos a gastar.

Un menú que, según una de las carniceras del Mercado, no dista mucho del de la Nochebuena: “Mucho lechal, cochinillo, ternasco y entrecot”. Sin embargo, los pescados parecen ser menos demandados en Nochevieja que en Navidad “por eso hoy podéis ver aquí menos gente que la semana pasada”, ha comentado uno de los pescaderos. A pesar de ello se han seguido vendiendo, sobre todo, “la merluza, el rape, langostinos, gambas, patas de cangrejo y almejas”. Y, en el puesto de congelados, triunfan “el bogavante nacional, las vieiras, zamburiñas y los langostinos de Huelva”, entre otros productos.

Aunque ha sido un año marcado por la inflación, en el Mercado Central aseguran que no se ha notado tanto. En la carnicería han admitido que los precios “sí han subido un poquito, pero nos estamos conteniendo mucho porque hay mucha competencia”. En la pescadería celebran que “comparando con otras cosas, como el aceite, los precios no han subido tanto”.

Algunos consumidores discrepan, pero es Navidad y en esta época casi todo el mundo está dispuesto a gastar un poco más. “Se ha notado un poquito la subida, pero más o menos como todos los años”, ha explicado uno de los clientes.

A 12 UVAS DE EMPEZAR EL 2023

Los puestos más abarrotados esta mañana han sido los del plato principal pero muchos zaragozanos han aprovechado también para comprar ya las 12 uvas, una tradición que muy pocos se arriesgan a dejar.

Los zaragozanos ya están listos para despedir el año tomándose las uvas

“Hay que tomárselas porque es tradición en España, así que las compro al precio que sea”, ha comentado una señora. Otro de los paseantes ha reconocido no tomarlas “porque no me gustan”, mientras que una clienta ha admitido seguir haciéndolo “porque es algo que he visto en casa desde niña”. Pocos creen que den buena suerte pero, “si no están, parece que falta algo”, han asegurado.

Para el 2023 los aragoneses esperan, sobre todo, “salud, trabajo y que bajen los precios” y uno de los deseos más comunes es “que termine ya la guerra de Ucrania”. Pase lo que pase el próximo año, en Zaragoza tienen claro que van a despedir este 2022 con buen sabor de boca.

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