Esquiadores en la nieve
Antes de elegir estación de esquí es recomendable saber cuántas pistas verdes tiene y si están abiertas

A pesar de que el invierno hace días que está aquí, el frío se ha hecho un poco más de rogar. Las temperaturas por fin han bajado lo suficiente como para que las pistas de esquí aragonesas tengan la nieve necesaria para disfrutar de uno de los deportes más populares en esta época del año. En Aragón hay pistas para todos los gustos y niveles, desde las más desafiantes hasta las más calmadas, pero ¿cuáles son las mejores si es tu primera vez sobre los esquís?

Antes que nada, para estrenarte en el esquí debes conocer cómo se categorizan las pistas en función de su dificultad. Las negras son las más difíciles, las rojas suponen un reto medio-alto, mientras que las azules son de medio-bajo y las verdes son las más sencillas. Lo más recomendable antes de elegir estación es averiguar cuántas pistas verdes tiene y si están abiertas.

Candanchú-Astún es la que cuenta con más pistas de este tipo, un total de 17. Le sigue Formigal-Panticosa con doce, mientras que Cerler tiene diez. Por su parte, las turolenses de Valdelinares y Javalambre cuentan con seis y cinco verdes respectivamente. Para aquellos que tengan un don natural para el esquí y se cansen pronto de las suaves pendientes, se podrán pasar a las pistas azules, que añaden un poco de dificultad a la bajada.

BAMBOLÍA EN VALDELINARES

En 2019 Valdelinares incorporó a sus filas Bambolía, una pista de 2,5 kilómetros que une la cota más alta de la estación, a 2.000 metros, con el nuevo aparcamiento. Con 287 metros de desnivel es una zona apta tanto para esquiadores de nivel medio como para los que prefieren disfrutar de un largo paseo deslizándose por la nieve. Además, la pista cuenta con varios desvíos en los que los esquiadores más atrevidos podrán incorporarse a diversas pistas azules e incluso una roja.

Bambolía (Valdelinares) es una pista de 2,5 kilómetros perfecta para principiantes

Valdelinares es una estación muy adecuada para los que arrancan su andadura en el esquí o el snowboard. No solo por Bambolía, sino también porque junto al parking hay una zona que reúne las pistas verdes de Debutantes I y II y Colmenilla, que enlazan con varios descensos verdes o azules. Además, un lado de la montaña está reservado a las pistas rojas, por lo que los novatos no corren el riesgo de colarse en un descenso complicado sin querer.

La estación turolense también cuenta con una funny track en El Bosque, un tipo de pista dirigido a niños y familias, pero que todo el mundo se anima a probar. Diferentes pruebas como alcanzar una diana con el bastón, hacer sonar gongs y un xilófono, puentes e incluso saltos y túneles componen estas pistas que son ideales para esquiadores novatos.

ROBELLONS EN LA ESTACIÓN DE CERLER

Para los que prefieran los remontes oscenses, Robellons es la pista perfecta para iniciarse en el esquí. Cerler es considerada una de las mejores estaciones por su combinación de vertiginosas pistas para expertos y zonas verdes y azules para los más novatos.

En Robellons (Cerler) los esquiadores novatos disfrutarán de un descenso fácil y con vistas

Robellons es una de las pistas verdes de la estación ribagorzana y no solo cuenta con un acceso muy cómodo, sino que también es una de las zonas más bonitas de la estación, haciendo el aprendizaje mucho más agradable. Robellons también forma parte del descenso más largo de España, Cerler 9 kilómetros, aunque para recorrerlo completo hace falta un poco de experiencia ya que incluye tres pistas azules y una roja.

Sin embargo, en cuanto se adquiere un poco de soltura sobre los esquís, Cerler 9 kilómetros es una de las mejores maneras de disfrutar de la estación y de un descenso sin interrupciones. Parte de la cota más alta de Cerler, el Gallinero, que se encuentra a 2.728 metros de altura, y recorre la Perdiz Blanca hasta el Collado del Ampriu. Allí se incorpora a Camino del Sarrau hasta llegar a Robellons, donde enfila el Camino de Les Pllanes, un trazado con muy poca pendiente entre los bosques, y desemboca en Les Pllanes, terminando en cota 1.500 junto a la cafetería Remáscaro de Molino.

EL ANAYET EN FORMIGAL

A pesar de que la mayoría de pistas en Formigal-Panticosa son rojas o azules, la zona de Anayet es un espacio perfecto para comenzar una aventura en la nieve. Una pista conocida por su ambiente familiar que reúne todas las jornadas a grupos de principiantes y niños. Y es que, este descenso azul de gran anchura y casi tres kilómetros de longitud, es la bajada perfecta para los más novatos. Además, incorpora alguna pendiente ligeramente más complicada que hace que los esquiadores más hábiles también la puedan disfrutar.

La zona de Anayet en Formigal es un espacio perfecto para comenzar una aventura en la nieve

En el valle de Portalet, en la cota de 1.750 metros, Formigal también cuenta con el espacio Nieveaventura, perfecto para los deportistas más pequeños. Allí los snowys les enseñarán habilidades y retos en la nieve para jugar poniendo a prueba su destreza o su puntería. Asimismo, entre los valles Tres Hombres-Sextas e Izas-Sarrios, Formigal cuenta con la pista verde Selva, una zona para tirarse en tobogán y una funny track. Por su parte, Panticosa tiene cinco pequeñas pistas verdes, Debutantes I y II, Edelweiss, Chiquitines y Yanel, que son el entrenamiento perfecto antes de atreverse con una azul.

LA PISTA GRANDE DE CANDANCHÚ

Candanchú-Astún con su Pista Grande es el paraíso de los novatos más prudentes. Un total de ocho pistas verdes se agrupan en la zona baja, junto al parking, y a las que se accede por telearrastre. Más de tres kilómetros de pistas anchas con una pendiente máxima del 14% y que suele estar abierta todos los días de la temporada. Los alumnos más avanzados también podrán aventurarse por una de los cinco descensos azules y cuatro rojos que forman parte de la Pista Grande.

La Pista Grande de Candanchú reúne ocho pistas verdes y más de tres kilómetros de descenso

Y para cuando la nieve pida un descanso, a pie de pista esperan con un café o un chocolate calentito las cafeterías Pista Grande y Barambán, así como el restaurante Txoko. Una espacio que, además, cuenta con zona lúdica, tienda de alquiler de esquís y snowboard, guardería, escuela de esquí y un punto de información.

En la zona de Astún, a la que se puede llegar sin necesidad de conducir gracias al sistema de buses gratuitos de la estación, los más lanzados podrán disfrutar de 18 pistas azules y 22 rojas. Y para descansar las piernas a última hora de la tarde los deportistas podrán deslizarse en la zona de trineos, la forma perfecta de terminar un día en la nieve.

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