Imagen de la película El Reino de los Cielos
Existen muchas formas diferentes de hacer turismo por Aragón. Foto: IMdB

Montañas y valles espectaculares, paisajes de cuento, ibones con leyendas ocultas y hasta el monasterio más antiguo de España escondido en un municipio en el que la poesía está en las paredes. Recorrer Aragón es recorrer un territorio plagado de tesoros naturales, históricos y patrimoniales, pero hay muchas maneras más de hacer turismo. Desde las estrellas hasta aquellos lugares que fueron escenario de películas icónicas del cine y esos territorios que esconden historias paranormales para los amantes de las leyendas de terror, hoy te proponemos cinco maneras diferentes de hacer turismo por Aragón.

TURISMO DE CINE

¿Quién no ha soñado alguna vez con visitar los escenarios donde se rodaron sus películas favoritas? Ver en primera persona la plaza por la que Padme Amidala y Anakin Skywalker pasearon en Star Wars (2002) o la calle por la que huían en coche Indiana Jones y sus compañeros en La Última Cruzada (1989). Todo el mundo, cinéfilo o no, tiene una película favorita y le encantaría seguir los pasos de sus personajes. Puede parecer que todos esos lugares son platós hollywoodienses o enclaves remotos a los que el hombre de a pie no puede acceder, pero de un tiempo a esta parte, Aragón es tierra de rodajes.

De la opera prima de Paula Ortiz («De tu ventana a la mía») con Leticia Dolera, Luisa Gavasa y Maribel Verdú paseando por Canfranc, Zaragoza, Sádaba y el yacimiento de Los Bañales a «Nuestros amantes» y la calle Alfonso, la Basílica del Pilar, el Parque Grande y las salas del Museo Pablo Serrano. Los emplazamientos que han servido en Aragón como escenario de películas son numerosos y variados.

Quizás uno de los más importantes haya sido «Los Hermanos Sisters» protagonizada por Jake Gyllenhaal, Joaquin Phoenix y John C. Reilly. Aunque parezca mentira, el último súper enemigo de Spiderman y el Joker, se pasearon por los Monegros y el Valle de Tena rodando este western. Siguiendo con Hollywood, vamos a hablar de un clásico en la provincia de Huesca, El reino de los cielos. A cualquier habitante millenial de Huesca al que menciones el castillo de Loarre, seguro que te dice “Allí se grabó El Reino de los Cielos” porque ¿qué puede dar más orgullo que decir que Orlando Bloom estuvo en Loarre un año después de interpretar a Legolas?

ASTROTURISMO

El silencio y la oscuridad de la noche, rotos tan solo por la luz de la luna y las estrellas, suponen un conjunto perfecto para aquellos que buscan la tranquilidad, pero también para todos los aficionados al turismo de estrellas. En Aragón hay una buena cantidad de espacios para disfrutar del astroturismo, pero como pionera se encuentra la provincia de Teruel con un observatorio y cuatro comarcas con el título Starlight por su excelente calidad del cielo: Gúdar-Javalambre, Cuencas Mineras, Sierra de Albarracín en Teruel y la comarca del Aranda en Zaragoza

La que ostenta la corona estelar durante más tiempo es la comarca Gúdar-Javalambre y, fruto de su larga trayectoria en su reinado como destino de astroturismo en Aragón, ofrece una ruta por los 24 miradores de estrellas situados en cada uno de sus municipios. Dichos puntos están habilitados con un panel con información general sobre astronomía, una flecha que señala a la estrella Polar y un planisferio de la bóveda celeste para orientar la observación.

Otro de los puntos para disfrutar del astroturismo en Aragón desde un punto futurista y novedoso es el Centro Astronómico Aragonés “Espacio 042” de Huesca. Este observatorio se encuentra en el parque Walqa tan solo a diez minutos de la capital oscense y es el lugar ideal para descubrir cómo y por qué cambia el cielo

TURISMO PARANORMAL

Aragón no es extraño a lo sobrenatural, nuestra tierra ha sido, y quizá todavía lo sea, hogar de brujas, almetas y totones. Un folclore rico en tradiciones y leyendas que nos acerca al mundo de los espíritus y que estos días podemos visitar para entrar de lleno en el ambiente de la noche de las ánimas.

Quizá lo más conocido de Aragón sean las brujas, concretamente las de Trasmoz. Aquel pueblecito a las faldas del Moncayo en el que Bécquer evocó el misticismo de la Tía Casta, la última bruja asesinada en los confines del pueblo. Una tradición que en el siglo XIII consiguió que el Papa los expulsara de la Iglesia católica, convirtiéndolo en el único lugar de España excomulgado por la institución, título que aún ostenta a día de hoy.

Pero si buscamos aprender sobre la historia de las brujas, tenemos que ir hasta Laspaúles, en Huesca, un pequeño pueblo donde se produjo el mayor juicio por brujería del mundo. También, la cueva de Las Güixas de la que se dicen muchas cosas, entre ellas, que sirvió de cobijo al mismísimo diablo y que sus paredes rocosas, plagadas de estalactitas y estalagmitas, han visto los más siniestros rituales. Belchite, Radiquero o el Hospital de Tuberculosos de Agramonte son otros de los lugares que tienen un aura oscura en Aragón.

ENOTURISMO

Conocer Aragón a través de sus mejores vinos es posible gracias a las cuatro rutas existentes en el territorio en las Denominaciones de Origen del Somontano, Calatayud, Cariñena y el Campo de Borja.

Las diferentes rutas permiten disfrutar del vino en las diferentes bodegas

La ruta de Calatayud es una de las que mayor altitud de España tienen y es conocida por la calidad de sus viñedos. Esta, además de incluir la visita a varias de sus bodegas (Bodega Lugus, Bodegas Langa o Bodegas San Alejandro) ofrece también experiencias de vinoterapia, restaurantes con platos exquisitos para maridar los vinos y todo ello con el incomparable marco del patrimonio artístico de la zona.

La Ruta de la Garnacha de la DO Campo de Borja comprende la visita a las bodegas Borsao, Bordejé o Palmeri Sicilia al tiempo que uno puede sumergirse en el arte de la vendimia y en los sabores y colores de la uva. Lo mismo pasa en Cariñena con la ruta «El vino de las piedras». Esta es la más antigua de las denominaciones aragonesas y cuenta con más de cuatro hectáreas de viñedos. El paseante podrá visitar algunas bodegas como Paniza, Bodem o Dominio de Longaz y conocer el patrimonio del Campo de Cariñena y sus localidades.

RUTAS LITERARIA

«En los puntos de peligro aparecía siempre Palafox como la expresión humana del triunfo. Su voz reanimaba a los moribundos, y si la Virgen del Pilar hubiera hablado, no hubiera hablado por otra boca». Esta es la Zaragoza que escribió Galdós en el volumen seis de sus Episodios Nacionales de 1873, la ciudad que «nunca se rindió» y a la que convirtió en la cumbre del Realismo del siglo XIX gracias a cientos de páginas que hablaban de épica, valentía y valor.

Rosario Raro escribió «El cielo sobre Canfranc» y «Volver a Canfranc»

Zaragoza es una ciudad que puede recorrerse con libros gracias a la creación literaria de aquellos que la situaron como escenario, o como protagonista, de novelas románticas, históricas o bélicas que algún día hicieron soñar a quienes las leían. Allí, en la torre Trovador de La Aljafería, se forjó la más bella, y trágica, historia de amor que, bajo la pluma de Antonio García Gutiérrez, contaba la historia del doncel Manrique y la dama Doña Leonor de Sesé.

Sin embargo, no solo Zaragoza es tierra de literatura y es que localidades como Canfranc se pueden recorrer a través de la pluma de Rosario Raro y el pueblo abandonado de Ainielle (Biescas) resurge en «La lluvia amarilla» de Julio Llamazares. También Ordesa, Torla y Broto vibran en la literatura de Manuel Vilas y su novela «Ordesa» y Alcubierre (en concreto los emplazamientos de Monte Irazo y Pucero) se convierte en protagonista en la Ruta Orwell.

LO MÁS VISTO

TE PUEDE INTERESAR