Bomberos apangando fuego en una vivienda
Urbanismo ha decretado que se mantenga el desalojo preventivo del inmueble

Urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza ha decretado que los moradores que okupaban el edificio que se quemó el viernes en la calle de Pignatelli no puedan volver porque las llamas han afectado a la estructura del edificio y podría llegar a colapsar. Esta tarde, se ha tapiado de forma definitiva el acceso al inmueble, sito en el número Pignatelli. Las diez viviendas okupadas tenían un total de 29 personas. Algunos han encontrado alojamiento con familiares y/o amigos y el resto han sido alojados por el momento en el albergue municipal.

El viernes, sobre las 13.31 horas, se decretó el fuego en el edificio okupado que es propiedad de una sociedad con distintos activos inmobiliarios procedentes de bancos. Los Bomberos de Zaragoza apagaron el fuego, sin ningún herido. Ese mismo viernes, dado que hay que evacuar humo y dejar que se enfríe la estructura para su análisis urbanístico, se queda el inmueble clausurado y precintado. Los servicios sociales dan solución habitacional provisional a las familias, dado que el resto de vecinos del inmueble no la requieren.

El sábado, tras las investigaciones oportunas de la Policía Científica que estudia la causa y origen de los hechos, y tras la retirada de algunos pocos enseres básicos o de primera necesidad para los allí residentes, desde Urbanismo se decreta el tapiado del acceso principal del inmueble por razones de seguridad: no se puede entrar hasta que no se haga el análisis urbanístico, y eso solo puede hacerse con la estructura fría y en condiciones óptimas.

Este martes por la mañana se ha procedido a retirar el tapiado de acceso y se ha girado la oportuna visita de Inspección Urbanística para analizar la situación. Los arquitectos consideran que, estudiada la situación, al desconocer la capacidad portante de las vigas de madera que integran el forjado de la primera y segunda planta, existe un posible colapso estructural del interior del inmueble, sin daños en edificios colindantes.

Por todo ello, Urbanismo ha decretado que se mantenga el desalojo preventivo del inmueble, adoptando medidas de seguridad que eviten el progresivo del interior de la estructura, por lo que deberán apuntalarse los forjados de la primera y segunda planta y se decretará el cerramiento y tapiado de todos los accesos a la finca. “La afección se ha producido porque la estructura es de madera y las llamas han provocado una pérdida de la capacidad portante y existe un posible riesgo de colapso de toda la estructura. Funciona como un castillo de naipes puede arrastrar a una buena parte de la estructura”, ha explicado el coordinador de Urbanismo, Miguel Ángel Abadía.

Además, se mantendrá el desalojo y las medidas de seguridad hasta que la propiedad del inmueble aporte certificado técnico visado que acredite la seguridad estructural del inmueble. Policía y Bomberos de Zaragoza coordinarán a lo largo de esta jornada el desalojo y vaciado de enseres de los hasta ahora ocupantes.

“Entre tanto vamos a dejarlo cerrado y apuntalado para evitar que el deterioro progrese y requeriremos a la propiedad para que lleve a cabo ese estudio y lo certifique mediante certificado técnico debidamente visado por el colegio oficial”, ha explicado esta tarde a los medios el coordinador.

Los servicios sociales de Asistencia Social del Ayuntamiento de Zaragoza han activado los protocolos previstos para atender a las personas desalojadas, con especial atención a las familias con menores, aportando soluciones habitacionales y el seguimiento y estudio de los casos.

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