Instalaza en Zaragoza
Los Tedax se mantienen en las instalaciones de Zaragoza

El barrio de Tenerías, en Zaragoza, activaba las alarmas a última hora de la tarde de este miércoles, con amplia presencia policial y de los Tedax ante el aviso de una carta peligrosa en una de sus icónicas empresas, Instalaza. Esta compañía, ubicada en la calle de Monreal, recibió un sobre de similares características al que explotó horas antes en la Embajada de Ucrania en Madrid, lo que obligó incluso a encender el aviso antiterrorista, denominado Circular 50.

Instalaza es una empresa de casi 80 años de vida dedicados al diseño, desarrollo y fabricación de material y armamento de infantería. Tiene presencia en más de 35 países, exportando hasta el 75% de la producción que sale de las tres factorías que tiene en Zaragoza, una en el centro de la ciudad y otras dos a unos 15 kilómetros al sur, además de un campo de tiro y un laboratorio balístico dentro del Campo de Maniobras de San Gregorio. Cuenta con más de 150 trabajadores altamente cualificados.

Fundada en 1943, comenzó sus actividades en el campo de la defensa en 1951, creando un departamento de Investigación y Desarrollo y dotándose de los medios de fabricación necesarios para realizar la integración del producto final, proceso que concluyó en 1957. Ese fue el primer paso para lo que Instalaza. es hoy, utilizando las últimas tecnologías y con tres pilares que marcan el día a día: la seguridad, la fiabilidad y la eficacia.

Sus primeros productos llegaron al mercado en 1953 con el lanzagranadas Mod.53 de 88,9 milímetros, que iniciaría, además, la aventura exportadora de Instalaza. Más tarde, en 1983, llegaría la primera generación de sistemas C90, del que ya se está produciendo la cuarta promoción, además de granadas de mano o el lanzacohetes Alcotan-100, muchos de ellos utilizados por el Ejército español en diversas operaciones. En total, desde su nacimiento, han fabricado más de dos millones de cohetes, más de un millón de granadas de mano y 2,5 millones de granadas de fusil.

Precisamente, sus lanzagranadas C90 formaron parte del envío que el Gobierno español mandó a la defensa ucrania tras la invasión de Rusia. Sistema de arma de calibre 90 mm para la infantería compuesto de diversas municiones (contra-carro, doble-propósito, anti-búnker, fumígena) integradas en su tubo lanzador desechable. Su confiabilidad, ligereza y reducido peso hacen que sea muy apreciado por usuarios de todo el mundo.

Con la invasión de Rusia a Ucrania, la OTAN propuso a sus países miembros aumentar el gasto en Defensa al 2% del PIB, lo que se traduce en más carga de trabajo para este sector, que en 2021 llegó a facturar casi 11.600 millones de euros en España, según los datos de la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio, de la que forma parte Instalaza.

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