Carmen e Isabel Villa, las dos hermanas, ante el jurado popular en la Audiencia de Zaragoza

Carmen Villa, la mujer acusada de asesinar a su marido, Raimundo Medrano, mientras dormía en Calatayud niega rotundamente haberlo hecho y asegura que se lo encontró sin vida en la cama mientras ella estaba en casa. De resultar culpable, sería condenada a más de 25 años por un delito de asesinato, así como de tenencia de armas.

Este lunes se ha celebrado la primera de las seis sesiones previstas por el asesinato del que fuera compinche de El Lute, uno de los criminales más buscados por la Policía durante el franquismo. El hombre, que residía en la capital bilbilitana con su cónyuge, fue asesinado el 5 de enero de 2015.

De acuerdo con el escrito de la Fiscalía, la mujer asesinó a Raimundo disparándole en la cabeza mientras dormía, avisó a su hermana Isabel, que sabía de las intenciones de Carmen, y ella acudió a la ciudad. Una vez juntas, arrastraron el cuerpo al leñero de la vivienda y allí le prendieron fuego. Ante la humareda provocada, ambas sofocaron el fuego y ocultaron el cadáver.

“LA GASOLINA ERA PARA UN CALEFACTOR”

Los hechos probados demuestran que aquel día Carmen Villa acudió a una gasolinera de la ciudad para comprar cinco litros de gasolina (que posteriormente se usaron para quemar el cadáver de la víctima) y que Isabel cogió un taxi desde Peñalén (Guadalajara) a Calatayud, donde se reunió con su hermana.

“La gasolina era para poner un calefactor, en vez de utilizar la leña”, ha argumentado la presunta asesina ante la compra en la estación de servicio. Después, ha dicho, llegó a casa, donde le esperaba Raimundo. Allí se encontró al hombre despierto, pero después oyó un disparo y cuando volvió a la habitación, ya lo habían asesinado.

Con respecto al papel de Isabel, la hermana ha asegurado que ella “no sabía nada” y se trasladó a Calatayud para “hacerle compañía” a Carmen y buscar al marido “que había desaparecido”. De hecho, ha expresado, Isabel en ningún caso accedió a la vivienda de la pareja y no se había comunicado con su hermana porque Raimundo se lo prohibía.

Respecto a esto, Carmen asegura que su marido la había maltratado física y psicológicamente durante años, pero que ella nunca puso denuncia ni se divorció por miedo. Tampoco lo podía comunicar a su familia, bajo amenaza expresa: “A tus hijas les puedes decir lo que quieras, pero a tu hijo nunca”, le espetó Raimundo la noche antes del crimen, cuando la mujer le dijo que se lo contaría todo a su hijo, Emilio.

QUINTA VERSIÓN DE LOS HECHOS

Se trata de la quinta versión de los hechos que la presunta asesina proporciona a la Justicia. Su letrado de oficio asegura que esto es así porque el antiguo abogado de Carmen “le decía lo que tenía que declarar” y no podía exponer libremente lo sucedido. En versiones anteriores, la propia Carmen se había declarado culpable del asesinato.

Tanto Fiscalía como los letrados de defensa de Carmen Villa e Isabel Villa tratarán de convencer al jurado popular de la culpabilidad o no de las hermanas. A pesar de que los hechos ocurrieron hace ocho años, no se han juzgado hasta ahora porque Carmen ha permanecido en paradero desconocido durante cinco años.

El juicio continuará este martes en la Audiencia de Zaragoza a las 9.00 horas, cuando se prevé que los hijos de Carmen Villa, María Pilar y Emilio, declaren ante el jurado popular. También lo harán los agentes de la Policía Nacional encargados del caso.

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