Las manifestaciones se han sucedido en localidades como Cantavieja, Mosqueruela, Mora de Rubielos, Alcañiz, Valjunquera y en la propia capital de Teruel

Más de mil turolenses han salido este sábado a las plazas para denunciar el “destrozo” que supondría el proyecto eólico y fotovoltaico “Clúster Maestrazgo” en las comarcas de Gúdar – Javalambre y Maestrazgo. Por ello, los asistentes han acudido vestidos de luto, con la boca tapada, en silencio y portando carteles con lemas como “Salvemos el Maestrazgo”, “SOS Gúdar Maestrazgo” o “Gúdar libre de eólicos”, que han retumbado en localidades como Cantavieja, Mosqueruela, Mora de Rubielos, Alcañiz, Valjunquera y en la propia capital de Teruel. Queda todavía pendiente la concentración de Alcorisa el 13 de enero.

“La asistencia a los diferentes actos ha sido muy satisfactoria”, afirman desde la Plataforma a favor de los Paisajes de Teruel. Además de vecinos y turolenses simpatizantes con estos territorios, hasta las convocatorias de Mora de Rubielos, Cantavieja y Mosqueruela han acudido habitantes de las zonas limítrofes afectados por la línea de muy alta tensión que iría aparejada a este proyecto. En la ciudad de Teruel se han dado cita más de 300 personas, en Alcañiz alrededor de 80, en Mora de Rubielos un centenar, en Mosqueruela en torno a las 200, en Cantavieja unas 70 y en Valjunquera rebasaban las 300 personas.

Durante las concentraciones se ha procedido a la lectura de una poesía de Ana María Cortés dedicada a los montes afectados por el megaproyecto, en la que se ha hecho alusión al sentimiento que le tienen a la tierra sus habitantes. “Habitándote he llorado, ruda tierra milenaria, no podía soportar tanta belleza bruta, tanta vida intacta”, nombrando la amenaza que se ciñe en estos momentos en las sierras afectadas, “… llegan noticias de amenaza y muerte…”, y haciendo mención a su lema, se ha instado a los asistentes a seguir defendiendo estos lugares.

Acto seguido han leído un manifiesto en el cual se ha expresado claramente la problemática situación en la que se encuentran estos territorios “que no necesitan más de lo que ahora son”. En el mismo, se han aclarado los motivos de estas concentraciones que, según los convocantes, son muchos: “Por la fauna que habita en esta sierra, incluidos los “putos pajaricos» como ahora les dicen algunos, por la flora, por cada bichejo que forma parte de nuestra biodiversidad. Por el pastoreo, la caza, la recolección de setas o trufas, la extracción de losa y madera, por el turismo y el deporte”.

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