MIGUEL ÁNGEL OTÍN, Secretario General de Huesca Suena.


Casualmente, el pasado 5 de marzo, ¨Día de la Cincomarzada en Zaragoza¨, se celebró el Día Mundial de la Eficiencia Energética. Fecha que pretende hacer ver al mundo, a la sociedad, la importancia de cuidar y hacer un uso responsable de la energía, tan vital para la vida y la economía. Lo que se busca es mejorar la calidad de vida pero sin perjudicar los recursos energéticos. Y concienciar de la importancia de optimizar la energía a través de otras fuentes más sostenibles como las energías renovables y también la necesidad de introducir la práctica del reciclaje.

Evidente es la dependencia del estado español de la producción energética y de combustibles de otros países. Según el INE, la producción de energía en España solo cubre una cuarta parte de su demanda, concretamente se valora en más del 73% la dependencia de terceros países para abastecer los mercados. Es decir, España, dada su escasez de recursos naturales, solo es autosuficiente para una cuarta parte de sus necesidades.

Y en consecuencia, la dependencia de los consumidores y usuarios (tanto empresas como familias), por sus altos costos y grandes incertidumbres. La luz, según mis cálculos ha subido en los últimos 5 años más del 400%. De 90 euros el megavatio al costo medio actual de 440 euros. ¡Y no digamos la subida del gas!

La gasolina ha sobrepasado en muchas estaciones de servicio la barrera psicológica de los 2 euros. Por si sirve de referencia, en California, personalmente (en 2010) vi el costo de un litro de gasolina a 1 dólar. Hoy está a 5 dólares (4,50 euros).

Al repostar nuestros vehículos, el costo del combustible viene determinado por los siguientes conceptos:

– 50% impuestos
– 36% costo materia prima
– 12% costo logística y comercialización
– 2% margen bruto mayorista

Relativizando estos importes, si pagamos con un billete de 50 euros, 25 euros van al Estado vía impuestos, 18 euros al costo materia prima, 6 euros al costo logístico y comercialización y 1 euro al mayorista.

Al recibir la factura de la energía/luz de nuestros domicilios puede observarse que su costo viene determinado por:

– 73% representa el costo de la energía, más los pagos por retribución a los operadores en el mercado y otros impuestos
– 16% a los peajes por las redes de transporte y distribución
– 9,55% el cargo por impuestos (a considerar que están temporalmente reducidos)
– 0,55% a otros cargos, que contempla la retribución a la renovables, sufragar déficits, y otros sobrecostes
– 0,90% por el alquiler del contador.

Como conclusión: se ha generado una situación muy favorable para el Gobierno. Nunca un Estado había recaudado tanto vía impuestos procedentes de los consumos de energía y combustibles.

Prefiero no me pregunten por las variables que influyen en el precio de la energía, y que parece ser son principalmente cinco: el mix de producción por las energías que se disponen y utilizan en cada momento, utilizan la más cara (hoy el gas) para fijar los precios; las condiciones climatológicas; el precio de los derechos de emisión de CO2; el precio de los combustibles y la demanda.

Según Úrsula von der Leyen y el presidente Sánchez: ¨Es estratégico y prioritario para la Unión Europea rebajar el precio energético¨. Desconozco qué medidas se tomarán para reducir la factura energética, tanto para empresas, como para los hogares. Pero resulta evidente la escalada de precios, acusados más todavía por la invasión rusa en Ucrania, dejando al descubierto la dependencia de muchos países europeos del gas ruso.

No quiero olvidarme (soy consciente de no ser políticamente correcto) de las entidades y personas que defienden ¨Centrales nucleares, NO¨. Algo habrá que hacer al respecto, pero recuerdo que ¨comer a la carta y pagar de fijo¨ es incompatible.

Para finalizar me surgen un par de reflexiones, ¿si Europa fuera independiente energéticamente la situación planteada por los rusos se hubiera producido? Y, ¿Aragón es independiente energéticamente?

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