LUIS IRIBARREN BETÉS. Licenciado en Derecho.


Para ser moderadamente feliz en Aragón es mejor ocultar los proyectos. A partir de Yesa, de barra de bar, el personal se aventura a contar qué subvenciones les dará el Gobierno de Navarra para la vivienda rural, para el despacho de ingeniería en Pamplona de sus hijos roncaleses… A la derecha de Berdún mejor callar: qué te ha podido fallar cuando una relación o situación laboral era perfecta. Si tú no, es que te has venido arriba, que la has contado…

Analizas la situación y te sale la herencia árabe. Has atentado contra la baraka. La tradición sefardí aragonesa va en el mismo camino: mejor niega, mejor oculta, balancea y no te vayas a los extremos de sentir. Mírate con piedad a ti mismo, date y da tiempo… Lo bueno si breve… Amigos hasta en el infierno… No atraigas las miradas o lo pagaré con mis hijos y mis compañeros… Que la vida personal no consume conjunciones o derivadas profesionales que afecten a terceros y los arrasen… porque en la vida real somos agua y aceite.

Razones todas comprensibles, que aproximan a la Aljafería a la Alhambra y, con ella, al mundo bereber. Recuerdos de mi abuelo elogiando la firmeza e intrepidez de los pastores guerrilleros rifeños, carne de su carne por la gracia de Franco. Somos hijos del cuscús y las albóndigas se sirven hasta Canfranc, con comino o con ese punto de canela de mi abuela. La mirada siempre indirecta al sultán, o emir, o accionista mayoritario, sesgada y entenebrecida por un conjunto de arcos y una fuente-espejo que lo haga más grande: hijo del sol o del firmamento. Huele a ciudad prohibida y a mocárabes para impresionar.

A veces lo refuerza una mata de salvia rodeada de flores, siempre el ciprés no funerario enhiesto, al sur de Guara hasta Tombuctú la torre que garantice la acequia, sea la que nace abundante en el Bocal de Tudela como la que baja estable incluso en tiempos de cambio climático con agua de Lanjarón. Los yesos y cenefas posados en la pared por bloques, cortados por alicates alicatando el sistema de clases.

Reforzando y alargando la fase de crecimiento, más bien la fase de decadencia de un reino, de una sociedad, de una taifa. Tanto Saraqusta como Granata dieron lo mejor de sí mismas en arte cuando no fueron poderosas políticamente. Lo único que me une a Lorca es su aroma de excepción artística que aventuraba esos tiempos de posterior negación de la calidad y la calidez artística. De estética sin ética por exceso de baraka, por habernos venido arriba los segundos republicanos… Lo pagamos en carne de Federico y silencio de Ayala…

Es España y nosotros dentro. Es la frialdad de la arquitectura de Machuca que con la sensualidad de los brocados de alabastro conforma su doble personalidad, el todo y nada de la mala follá granaína. La relación con Allah o Dios por decreto, el equilibrio sin vida.
Bebemos de esas fuentes, el paraíso es el persa. La vida es dentro del riyad, hacia dentro…

El personal ahíto de familia o creencias tiene una vida triste incluso en Francia. Lo recuerda el agnóstico Huellebecq, qué duro en tiempos de socialización única a través de asistencia a funerales es el ateísmo. Qué poco premio tiene nada que no sea el interés propio o familiar.

El paseo más bello de Granada es ying y yang. Se ve la Alhambra desde abajo inmortal y roja desde el Paseo de los Tristes. Hay espacio que no lo ocupa la mercadotecnia de las ciudades patrimonio de la Humanidad pero escaso. El triunfo es siempre mercantilizar, darle una vuelta al quejío de Sacromonte para meterlo en otra subvención. Pero como dicen los hijos de Morente desde su Carmen, ya no queda nadie de los de antes y los que hay, han cambiado.

Casi, la vida en el casi… No aspires a romper el casi con la plenitud mística del segundo vino, del amor discutido verdadero, de no poder pasar sin nada ni nadie… Vive en el casi con atarcederes de Mulhacén… Llora por Granada que es por ti…

A veces no tendrás experiencia para gestionarlo… Seguro que delante de un capitel en forma de acanto y palmera del desierto del Generalife puedes llegar l llorar… Por la escuela de artesanos de cuatrocientos años que llegaron a ese logro… Que vieron con voluntad propia o raptados de Yemen, Bagdad o Kairouan, también de Tartessos, para que tú te sientas finito… Pero recuerda ese anillo de plomo que tiene la columna para cimbrearse en los terremotos de Graná, esa levedad de la columna poli lobulada de la Aljafería para no hundirse en la dolina, que es la ligera costra de grava que sujeta a Zaragoza como península imaginaria en el lago que nos lleva, en el pantano en el que flotamos con feng shui.

Dedicado, además, a Fernando de los Ríos, Francisco Ayala y Federico García Lorca, granaínos finos hijos de la Institución Libre de Enseñanza y profetas fríos como agua de fuente de la Segunda República, con tristeza distanciada, profunda y sabia. Dedicado, cómo no, a los Planetas, Lori Meyers y a los guitarrazos de rabia y follá de Lagartija Nick en Omega.

Desde mi ciudad del arrullo de arroyo y sombra con granado, especialmente dedicado a Pepe Aguilera, metalero granaíno de Zaragoza y mi segundo padre. Artesano repujador de espejitos que aún conservo y luego leí que salían en “Cien Años de Soledad”.

Escribes a personas que están en línea ahora, así pasan los días, así pasan las muertes… Las vidas ajenas las vives como una propia… Es la canción del daño… Faltará más que cemento para hacer de esto una obra… Me adelantan a toda velocidad… (frases poéticas zaragozanas, by León Benavente, regaladas a Graná).

Desde el duro y conquistador renacimiento de REEEE CONQUISTA, la perdimos en un día, la ganaremos en ochocientos años… el conquistador sin baraka…

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