Mª LUISA RUBIO ORÚS. Profesional de la Educación, escritora y pintora.


Antes de conocer a mi nuevo alumnado, andaba yo escribiendo hace dos veranos justamente lo siguiente:

Empoderando a los jóvenes, incluso a los de siempre que se niegan… a unas u otras cosas aun no teniendo motivos para ser tan radicales. ¡Qué le vamos a hacer! Siempre hay rebeldes sin causa o cuyo motivo es muy leve pero, para ellos, demasiado más que importante.

Al menos no todos se arrejuntan exageradamente en masa sin tomar medidas con la que está cayendo a causa del virus que no hace pirola.

Los hay geniales. ¡La mayoría, adelante con vuestros sueños, seguid ese buen camino que tantos habéis emprendido con mayor o menor empuje. Y que la claridad en vuestras vidas sea cada vez más nítida.

Amor en potencia, más intensificado con el pasar de los años. El tiempo os va haciendo madurar a través de la experiencia.

Divina vuestra pureza, verosímil en el corazón y versátil por todo cuanto realizáis, teniendo en cuenta la sensibilidad y el sentimiento ajenos. Y cuando algo no cuadra, diálogo al canto, cantarines de la Vida y bailongos de espíritu cariñoso.

Gran parte de vosotros no caéis en las trampas que la actualidad padecéis los niños y adolescentes. Sabéis lo que queréis, con una cordura simpática. Y si en alguna medida el termómetro de la calidez sube la temperatura, ¡bendito sano loquerío que conduce al riesgo del atrevimiento!

Apreciados que nos reconocéis a ciertos adultos con esa juventud atesorada entre el calendario de la existencia. Percibís interna esa ternura chica que todos llevamos dentro hasta la muerte. Y lo adivináis desde la telepatía por actos que ejecutamos en unas ocasiones más frecuentemente que en otras en periodos más o menos esporádicos según nuestras fuerzas.

Las vuestras energías semejan ser infinitas. Os renováis con una facilidad y rapidez que dejan boquiabiertos a los más escépticos también. Sucede la estupefacción real, útil a la hora de activarse y sonriente al recordar.

En el cuadro de la victoria sobre las etapas del ser, las fotografías que más recientes tenéis están en continuo movimiento por medio del deporte del no parar, continuamente sumando acciones.

Edad de plata que converge con el voluntariado del continuar en forma bajo los más diversos prismas, nunca dejo de daros ánimos. No os rindáis, por muy tortuosa que pinte la senda por la que, a veces, no haya más remedio que ir y además de los pedruscos que os podáis encontrar. Pensad que son grandes peladillas de bautizo con las que renovar retos que os conduzcan hacia una mejora en cualquier ámbito.

Claro está que no falta la incertidumbre ni tampoco los cambios de dirección hasta que os adaptáis tanto a vosotros mismos como, en numerosas ocasiones, al colectivo al que pertenecéis.

Buscando los destinos propios para llegar al verdadero. Equívocos y rectificaciones. Salero y pasos dominados. Toda la suerte del mundo. Coméroslo.

Hasta aquí era lo que era porque es y sigue siendo… Sin embargo, con las guerras de por medio, no todos los seres humanos gozan de las mismas oportunidades. Y los propios nacionales que involucran a su gente en la contienda, no piensan en nadie más que en sus beneficios, cortando las alas de las expectativas de las personas.

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