LUIS FERRUZ. Catedrático de Economía Financiera y Contabilidad, miembro de la Comisión GIRA, Gestión Integral de Residuos de Aragón, de la DGA.


La historia de la Seguridad Social, y en concreto el sistema de pensiones, está plagado de constantes reformas debido a la necesaria adecuación a una cambiante realidad financiera y social elaborando un sistema solidario de protección social. Para el caso español, todo lo relacionado con el sistema de pensiones debería analizarse y debatirse en el marco del Pacto de Toledo, Comisión creada en abril de 1995 y compuesta por representantes parlamentarios del Congreso de los Diputados, debiéndose adoptar medidas por consenso.

En este contexto, recientemente el ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha planteado a la Mesa del Diálogo Social nuevas reformas para el sistema de pensiones, concretamente ampliar de 25 a 30 años el período de cómputo de las cotizaciones a efectos de determinación de la cuantía de la pensión de jubilación, si bien pudiendo detraer del cálculo 24 meses que puedan suponer una menor aportación y por lo tanto una reducción de la pensión. Se trata, en general, de una medida comprometida con Bruselas por lo que no debería ser tan inesperada y polémica, ya que forma parte de las denominadas medidas paramétricas para darle viabilidad y sostenibilidad al sistema. La nueva propuesta de reforma, que quizás ha tardado demasiado y ahora parece que se quiere hacer con cierta premura, tendría que ser debatida en el marco del Pacto de Toledo y buscando el consenso político, pero también el sindical y patronal y, de momento, no se observa que se den ninguna de estas condiciones. Esta reforma implica añadir cinco años más en el cómputo vigente hasta ahora que es de 25 años y que fue consecuencia de la ampliación de 15 a 25 años aprobada en 2011 y aplicada desde 2013.

También en la propuesta de reforma se contemplan otros aspectos, entre otros una vinculación de bases máximas la IPC, mejora de la pensión máxima, mejoras en el colectivo de autónomos, etc. Sin duda, el debate va a ser intenso con patronal y sindicatos, amén de entre los propios partidos políticos. Esperemos que haya consenso y nuevos aspectos enriquecedores de la reforma que atenúen la impresión de que en general supone un cierto recorte en las pensiones.

LO MÁS VISTO