MIGUEL ÁNGEL OTÍN. Secretario General de Huesca Suena.


Desde el punto de vista económico, una definición de felicidad que me parece acertada es «analizar la evaluación de la vida en su conjunto (satisfacción vital) y las emociones que surgen en el día a día (bienestar emocional)«. En consecuencia, el objetivo de las políticas económicas debería ser el de procurar, favorecer y, a ser posible, obtener, el bienestar y la felicidad de los ciudadanos. Este objetivo tendría que ser el centro de cualquier medida que se tome desde las administraciones. ¿Parámetros o indicadores que deberían contemplarse? El que cada uno de ustedes considere.

¿El dinero da la felicidad? Son muchas las frases a las que podemos aludir. «El dinero no da la felicidad…del que no lo tiene». «El dinero no da la felicidad, pero calma los nervios». «El dinero no da la felicidad, pero su falta produce infelicidad». «El dinero no da la felicidad…pero es necesario». Nos guste o no, es como la sangre al cuerpo. Y una pregunta, ¿cuánto dinero necesitamos para ser felices?

El país que lleva la fama de ser el más feliz del mundo es Bután. El pequeño reino asiático en 1972 cambió el concepto y paradigma P.I.B. (el universalmente utilizado Producto Interior Bruto) por F.I.B. (Felicidad Interior Bruta). Como Estado se propuso un reto novedoso (y sorprendente), proponiendo su rey una forma de pensamiento distinto.

Creando y utilizando como medida de la fuente de riqueza del país, el indicador de felicidad de sus habitantes, abandonando el aspecto cuantitativo, adaptando un modelo cualitativo, calificando su felicidad y bienestar. Valoraban 180 puntos sobre 9 aspectos, principalmente cultura, salud y educación. Posteriormente observaron que la muestra era incompleta e integraron el aspecto económico. Nuestra nación ocupaba el puesto 23 de esta clasificación de países «felices». Dudo de que Bután siga ocupando el primer puesto y España el 23.

Recientemente se ha presentado en diversas ciudades, y más en concreto en Zaragoza, el Festival Mundial de la Felicidad. Contó con la presencia de representantes del Gobierno de Aragón y de directivos del sector empresarial. Este festival es reconocido como el foro más importante del mundo, con expertos en bienestar y felicidad, líderes de opinión y agentes de cambio (me encanta este oficio).

El día 20 de marzo es el día declarado en el 2012 por la ONU como el Día Internacional de la Felicidad. En nuestra Comunidad están programadas para esa fecha diversas actividades y eventos para celebrarlo, organizado por la Fundación Mundial de la Felicidad. Con temáticas relacionadas con el bienestar en el trabajo, con las nuevas tecnologías del bienestar, con la educación y el desarrollo personal, con el impacto social, con la salud mental, la música, el arte, la cultura, la gastronomía, con el mindfulness e, incluso, con las políticas públicas.

¿La felicidad y la economía, binomio inseparable? Posiblemente el dinero no hace, no da la felicidad. Pero demostrado es que las crisis económicas y los fracasos generan muchas faltas de felicidad. Comparto el concepto que ser rico o ser pobre es una circunstancia, un hábito y un estilo de vida. Es la mente la que te hace feliz o infeliz, el dinero es un amplificador que actúa aumentando lo que somos.

Como el concepto felicidad es muy relativo, y no quiero compararme con nadie, si no alcanzo la felicidad con el dinero, me conformaría con poder mantener el estado del bienestar. Y termino con una recomendación para todos aquellos, que no son precisamente amigos de los anglicismos, vayan familiarizándose con el nuevo concepto y definición de la felicidad… «happytalismo».

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