JAVIER MESA. Gestor cultural.


¿Qué es el “Diploma de Picapedrero” que se ve en las fotos publicadas en LA OCA LOCA y el DAROCA&PRISIÓN FILM FEST, que atestigua la colaboración o el paso por el Centro penitenciario de grandes figuras de la cultura, el deporte, la ciencia y el arte, como José Luis Corral, Luis Larrodera, Marianico el Corto, Borja Cobeaga, Fernando Conde, Mª José Moreno, Ian Gibson, Álvaro de Luna, Antón García Abril, Carmen París, Fernando Esteso, Jorge Sanz, Guillermo Montesinos, Miguel Pardeza, Jorge Asín, Paula Ortiz, Nacho Rubio, Esperanza Roy o Fernando Colomo (entre otros muchos y perdónenme los omitidos)?

¿Y por qué algunos como Benito Rabal lo tienen en el cuarto más transitado de su casa, o sea en la cocina? ¿Y otros, asimismo, en un lugar de honor junto a destacados premios recibidos de mayor prestigio, como Luisa Gavasa, junto a su GOYA A MEJOR ACTRIZ, o el Senador Víctor Ruíz De Diego, en el frontal de su despacho en el Senado, a la vista de todo el que entra?

A continuación, a quien le haya llegado a intrigar este extraño fenómeno, intentaremos explicar la gestación de esta singular distinción, remontándonos atrás en el tiempo.

Corría el año 2005 y, a raíz de la publicación del primer número de LA OCA LOCA, tuvimos una importante repercusión en los medios de comunicación aragoneses. En realidad, la revista no dejaba de ser un anuncio “a bombo y platillo” de que el centro penitenciario iniciaba un nuevo rumbo y se abría “culturalmente” al exterior.

Y no os podéis imaginar lo dispuesto a ayudar que está el ser humano cuando se le ofrece la ocasión propicia. Y no sólo estoy pensando en escritores, realizadores, actores y actrices de cine, poetas, pintores, humoristas, etc. sino también en encuentros providenciales, generalmente de persona a persona, que iban a influir decisivamente en nuestro nuevo rumbo cultural.

Comenzamos, pues, a organizar numerosas actividades y ciclos de conferencias. La ruta Zaragoza-Daroca era tan transitada que hasta algunos sábados por la mañana y por la tarde era recorrida por nuestros vehículos.

Los conferenciantes venían expectantes al centro penitenciario y volvían a Zaragoza con la sensación de haber disfrutado de una experiencia personal distinta, de cercanía, de haber recibido tanto o más que lo que habían dado. Sin embargo, necesitábamos agradecérselo en mayor medida, entregándoles algo más, algo tangible y memorable a todos aquellos que compartían su valioso tiempo con nosotros. Podía ser un Diploma o algo parecido. Pero no dábamos con qué.

Y entonces llegó la inspiración. Nos anunciaba su intención de visitarnos nada menos que el gran poeta aragonés Ángel Guinda para dar un recital de Poesía a los internos. Y Gonzalo Salvanés, voluntario de CRUZ ROJA ESPAÑOLA en el centro penitenciario y con quien posteriormente tendríamos una estrecha colaboración y amistad, fue quien tuvo la brillante y poética idea.

Recordó los versos del poeta Jesús Lizano, en su Libro de la soledad (1950): “Han llegado los picapedreros con sus picos demoledores…Vienen a demoler…las murallas…”.

Y, por ello, reza así en nuestro Diploma de “Picapedrero”: “Por abrir un agujero de libertad y esperanza en la muralla del Centro penitenciario de Daroca”.

Ángel Guinda fue nuestro primer Diploma “Picapedrero” de Daroca y nos visitó nuevamente años más tarde. Y el segundo fue nuestro querido Gonzalo Salvanés.

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