El mercadillo navideño de Zaragoza ha contado con una gran afluencia durante la jornada del miércoles.

Si la plaza del Pilar es un atractivo de por si para cualquier turista que visite la capital aragonesa, con la llegada del puente de la Constitución y el recién instalado mercadillo navideño, su popularidad ha aumentado. Han sido muchos los curiosos que durante este miércoles festivo se han acercado a descubrir los variados productos aragoneses de estos puestos.

Para los pequeños comerciantes que el mercadillo navideño regrese al Pilar, después de un 2020 en el que no pudo realizarse, es de nuevo una oportunidad de acercarse al público y aumentar sus ventas. “Es uno de los mercados importantes de cara a la Navidad, lo hemos acogido con mucha ilusión”, ha comentado la artesana Susana Hernando, de Esmalte al fuego, quien ya había percibido el interés de los zaragozanos unos meses atrás: ”La respuesta del público ya la hemos notado en las Fiestas del Pilar, que nos ponemos en la plaza de Los Sitios y si, ya ha habido mucho interés y ánimo por salir, disfrutar y también en el consumo y en el agradecimiento de que los artesanos salgamos a la calle”.

El Belén, ubicado frente a la calle Alfonso ha sido un año más uno de los elementos más visitados del mercadillo, con una afluencia constante. Se han registrado a lo largo de esta jornada largas colas de espera para acceder a la Casa de Papa Noel, en la zona conocida como Laponia. Fotografías, visitas turísticas… Zaragoza ha vivido una intensa jornada festiva, que, aunque marcada por las bajas temperaturas, no ha impedido las visitas al mercadillo, gracias en buena parte al sol y a los cielos despejados de la mañana.

Los productos aragoneses han sido protagonistas también de este puente, son numerosos los puestos que ofrecen alimentos aragoneses, como los de Maricarmen, con productos de denominación de origen de Teruel, el jamón, el chorizo de jabalí o turrón artesano de Alcorisa, productos que muchos turistas aprovechan para llevar a sus hogares “Se les ve con ganas de comprar, de salir, de mirar, estaba deseoso todo el mundo”, ha explicado la comerciante, quien ha señalado la variedad de visitantes, tantos valencianos o catalanes, como italianos.

Los visitantes han podido también comprar productos como la bisutería, prendas hechas a mano o alimentos “gourmet”. Uno de ellos en el puesto de Setrufma, con alimentos derivados de la trufa y la seta, así como trufas frescas recogidas en la jornada anterior. “La gente de Zaragoza está respondiendo superbién. Estamos muy contentos porque nos han cogido con muchas ganas”, comentaba José Enrique, uno de los responsables del puesto.

Tras un duro año de pandemia, tanto zaragozanos como visitantes han demostrado en esta jornada las ganas de volver a las calles a disfrutar de una época tan especial como es la Navidad, y por qué no, aprovechar para comprar algún que otro detalle.

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