La modificación del PGOU abriría la posibilidad a que la fachada principal de La Romareda se oriente hacia la plaza Eduardo Ibarra

Con la intención de ampliar la parcela que ocupa actualmente La Romareda para hacer frente a las necesidades y requisitos para que el nuevo estadio de fútbol se convierta en una de las sedes del Mundial 2030, los grupos municipales votarán el próximo lunes una modificación del Plan General de Ordenación Urbanística en la gerencia de Urbanismo. Gracias a esta, la parcela que actualmente cuenta con 40.068 metros cuadrados, pasaría a tener 47.399.

Esta ampliación permitiría, entre otras cosas, elevar el número de localidades con las que cuenta el campo de fútbol hasta los 45.000 asientos. Además, también se abre la puerta a que dentro de ese mismo espacio se ubique la tienda del club, hospitalities o zonas en las que celebrar eventos de empresa o institucionales.

El espacio proviene de una parcela de usos terciarios de 42.500 metros cuadrados de suelo. En este sentido, se emplearían 20.500 para meterlos en la nueva Romareda. El resto se reservaría como suelos de aprovechamiento en los que se podrían emplazar nuevos proyectos como el del Huerva o la denominada Ciudad del Deporte propuesta por Podemos Zaragoza.

«Esta es una modificación que obedece a un clamor mayoritario de la ciudadanía que quiere que Zaragoza esté en el Mundial y que quiere que Zaragoza tenga un campo de fútbol de primer nivel», ha explicado el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano. Además, este espacio más amplio también permitiría, en caso de que así se acordase, que el nuevo estadio orientase su fachada principal hacia la plaza Eduardo Ibarra.

CONSENSO PARA SU APROBACIÓN

Esta modificación, ha especificado Serrano, pretende ser en cualquier caso sensible a los compromisos que se han adquirido previamente. De esta forma, la titularidad del campo permitiría que, tal y como pidió Vox, la construcción del nuevo campo no vuelva a hacer «sangrar el bolsillo de los zaragozanos».

De igual modo, también deja la «mano libre» para alcanzar otro tipo de compromisos como el adquirido con el grupo municipal de Podemos Zaragoza y el acuerdo para incorporar al proyecto la denominada Ciudad del Deporte.

En este último aspecto, Serrano se ha mostrado prudente sobre dónde podría ir ubicada dicha instalación. Y es que, además de los suelos restantes de la parcela que se incorporan a La Romareda, también se habló de la posibilidad de que estos se hicieran en terrenos del Gobierno de Aragón.

«Nos gustaría que ya que Zaragoza va a tener una Ciudad del Deporte para Aragón, otras administraciones se pueden sumar al proyecto. Esto tendría que ser con fórmulas de dialogo en las que todo el mundo este cómodo. Para el Gobierno de Aragón puede ser una oportunidad, pero si ellos consideran que no, no seré yo quien me meta en casa ajena», ha aclarado.

ZEC Y PSOE FALTAN POR SUMARSE AL CONSENSO

Más allá de los compromisos adquiridos anteriormente con algunos de los grupos municipales, será el lunes, 21 de noviembre, cuando todos ellos decidan formalmente si la modificación del PGOU sale o no adelante. En este sentido, Zaragoza en Común ha sido el único en postularse por ahora, afirmando que no se sumará a dicho consenso. Por su parte, el grupo municipal socialista, todavía no ha dejado una postura clara.

En caso de aprobarse finalmente la modificación el lunes en la gerencia de Urbanismo, esta modificación deberá aprobarse posteriormente en el pleno ordinario de noviembre. Tras esto, se publicará publicación en el boletín oficial. Después habrá 30 días hábiles para presentar alegaciones y pasaría a la aprobación definitiva en la siguiente comisión y en el siguiente pleno. Así, no será hasta diciembre o enero cuando se tenga una resolución definitiva.

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