Imagen del Belén
El Belén no podrá ser visitado por el público general. Foto: Laura Trives

Durante años fue el Belén más bonito y querido de Zaragoza y es que en la Casa Amparo se notaba el cariño con el que colocaban el pesebre, el riachuelo que cruzaba los 40 metros cuadrados del paisaje, los pastorcillos, las estrellas y a los tres Reyes Magos. Y aunque ya han pasado 150 años desde que las niñas huérfanas del centro de Zaragoza comenzaron con esta tradición, la pasión y emoción siguen intactas y así se ha notado este martes en la inauguración del Belén tras dos años de parón por la pandemia. Residentes, voluntarios y trabajadores de la Casa Amparo se han reunido en un acto en el que los aplausos, alguna que otra lágrima y los halagos al Belén ha sido los protagonistas.

Con el «Ay del Chiquirritín» de fondo interpretado por la coral Salduie, el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, ha visitado a los residentes que, sentados en sus sillas y con alguna que otra manta, lo han recibido con cálidos aplausos. Algún «qué guapo es el alcalde» se escapaba entre las residentes que no han dudado el filmar el momento entre risas con un teléfono móvil que sabían utilizar a duras penas y «gracias a sus nietos». Azcón ha aprovechado para desearles una Feliz Navidad y «salud» para el nuevo año y aunque había quien se resentía de dolor de piernas, todos han exclamado un «gracias» al unísono que ha hecho sonreír al alcalde.

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Las luces hacían brillar el Belén y el molinillo de agua con el desierto y la jaima embelesaban a los mayores que no paraban de repetir lo «precioso» que era. En esto ha coincidido también el alcalde que ha agradecido la labor de los trabajadores de la Casa Amparo, encargados de montarlo. Además, ha alabado la parte final del Belén, dedicada a las instituciones y agrupaciones profesionales que trabajan en la Casa y que están representadas con figuras más contemporáneas.

Con el objetivo de «seguir cuidando a nuestros mayores y preservando su salud que es lo más importante», en palabras del alcalde de Zaragoza, el Belén no podrá ser visitado por el público general y solo estará disponible para residentes y familiares que acudan a visitarlos en la época navideña. Sin embargo, para que pueda ser disfrutado por los ciudadanos se difundirá a través de las redes sociales del Ayuntamiento de Zaragoza.

Y aunque el día de hoy ya ha estado cargado de ambiente festivo, los mayores tendrán que recargar pilas y es que este miércoles a partir de las 17.00 tienen su fiesta de Navidad. Disfrutarán de una jornada especial amenizada por las jotas de la Junta Municipal del Casco Histórico y llenarán el estómago con turrón, refrescos, zumos y libros para entretenerse. Además, según ha asegurado el alcalde, las actividades para mayores esta Navidad volverán tras el parón de la pandemia y se anunciarán en los próximos días.

UN NUEVO CENTRO DE MAYORES EN EL DISTRITO UNIVERSIDAD

Azcón ha aprovechado la inauguración del Belén para recalcar que «nunca en una legislatura se ha dedicado tanto dinero a la política de Acción Social y en ayudar a las personas más vulnerables». Además, ha anunciado que «dentro de muy poco» se va a inaugurar un nuevo centro de mayores en el Distrito Universidad y esperan hacerlo «muy pronto» cerca del Instituto Luis Buñuel «en cuanto se tenga la resolución judicial para poder acometer las obras».

Así, hablando de inversiones, el alcalde de Zaragoza ha asegurado que se está haciendo una inversión de 500.000 euros en la Casa Amparo para mejorar las infraestructuras y que en el próximo año se invertirán 4 millones de euros en el Albergue Municipal. «Hemos puesto en marcha ese Plan de Primera Oportunidad que se preocupa de formar a las personas más vulnerables para su inserción laboral. Nunca un plan como este había atendido en estos cuatro años a tanta gente. Ese es el camino que tenemos que seguir, ayudar a aquellos que dentro de los vulnerables lo pasan peor por vivir en la calle», ha culminado Azcón.

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