La punta de la crecida llegó a Zaragoza el martes por la tarde

La capital aragonesa regresa poco a poco a la normalidad tras los daños ocasionados por la riada del Ebro. En el Parque del Agua se han abierto ya los equipamientos de las empresas concesionarias que trabajan allí, salvo el Espacio Ebro, la hípica, las playas y Agility canino.

Además, se han abierto también los accesos al parque excepto los que conducen a los sotos del río, así como todos los aparcamientos menos el de tierra, que ha quedado señalizado.

Según han informado fuentes municipales, también se han abierto también los aparcamientos subterráneos de la Ciudad de la Justicia y la planta -3 del parking de la plaza del Pilar, donde había entrado agua.

Respecto a las urbanizaciones afectadas, los vecinos desalojados han podido volver a Torre Villaroya, Torre Virreina y Casetón. En esta última la apertura ha sido parcial ya que el acceso a cinco casas sigue siendo imposible debido a la cantidad de agua. Por ello, en coordinación con Policía Local, se va a permitir a los vecinos volver a las viviendas aisladas de Casetón para recoger enseres y atender a los animales domésticos.

Durante el día, los bomberos han inspeccionado el resto de urbanizaciones, como Torre Urzáiz y Doña Sancha, que actualmente continúan cerradas.

De momento, la carretera de Alfocea se ha abierto sólo al tráfico pesado, es decir a tractores y todoterrenos. El nivel del agua en esta vía, unos 30 centímetros, no permite todavía que se abra al resto de la circulación.

Por otro lado, desde primera hora de la mañana, los bomberos de Zaragoza se han trasladado a Juslibol, una de las zonas más afectadas por el desbordamiento del río. A estas horas continúan trabajando con cuatro bombas Jumbo de alto caudal para retirar el agua de las casas y las granjas, unas labores que se prolongarán en esta zona durante días.

Por último, las depuradoras de La Cartuja y La Almozara están de nuevo en funcionamiento desde esta tarde.