Imagen de archivo de placas fotovoltaicas

El grupo municipal de Zaragoza en Común se ha puesto en contacto con la comunidad educativa a través de las AMPAS de los colegios para comenzar una campaña cuyo objetivo es la obtención de recursos para la implantación de placas fotovoltaicas en las cubiertas de los centros. “El papel de los padres y madres de la comunidad educativa en este ámbito es crucial, dado que son las personas más cualificadas para afrontar el cuidado de las generaciones futuras”, ha señalado Santisteve.

Las cuentas de las instituciones, tanto del Gobierno de Aragón como del Ayuntamiento de Zaragoza “tienen que contemplar estas previsiones para que el año próximo estas medidas hayan sido implementadas, de lo contrario habremos perdido una oportunidad de oro en cuanto a una adecuada utilización de los fondos europeos”, ha expresado el portavoz de la formación, Pedro Santisteve.

Las frecuentes olas de calor con temperaturas extremas han hecho imposible la permanencia del alumnado y de los docentes en las aulas, y ni tan siquiera los patios han sido alivio de la situación vivida el pasado final de curso, “por ello estamos obligados a reclamar soluciones urgentes para cuando volvamos a padecer estas situaciones”, ha señalado Santisteve.

Zaragoza en Común ha propuesto al gobierno municipal, al que se ha dirigido también mediante una interpelación en la próxima comisión de Medio Ambiente y Urbanismo, la implantación de placas fotovoltaicas en las cubiertas de los colegios, permitiendo abaratar la factura de la luz e instalar sistemas de refrigeración para los centros.

Además, con los colegios prácticamente sin uso en periodos vacacionales y fines de semana, los excedentes de producción de electricidad podrían servir para hacer frente a la pobreza energética de los hogares situados en las proximidades de los mismos (hasta 500 metros de distancia según la normativa).

Otra medida propuesta por la formación se centra en los patios de los colegios y su reverdecimiento, mediante la plantación de árboles, instalación de fuentes, generación de zonas de sombra y la restricción al máximo del asfalto, que acumula y eleva la temperatura del entorno.

En otras ciudades españolas se está hablando de que los colegios, al igual que otros equipamientos públicos, pueden hacer de refugios climáticos, es decir, espacios donde pueda acercarse la ciudadanía, durante los fines de semana, para mitigar ese efecto de isla de calor en la que se convierte la ciudad.

“Es responsabilidad de todos y todas, la educación a nuestra infancia y juventud para que valoren la importancia de abordar los problemas de la emergencia climática, así que es transcendental seguir en la línea de lo que se lleva años trabajando en muchas comunidades educativas, como los Huertos Escolares o los Caminos Escolares. Hay que seguir potenciando la pacificación del tráfico en los entornos y el uso del transporte público. Afortunadamente, cada vez existe más consenso en la importancia de restringir en la ciudad el uso del vehículo privado”, ha expresado Santisteve.

Zaragoza en Común ha enviado cartas a las AMPAS para dirigirse a toda la Comunidad Educativa (docentes, personal de servicios, familias y alumnado) para trabajar en común con el fin de posibilitar el destino por parte de las instituciones responsables de recursos económicos suficientes para encarar proyectos tan urgentes y necesarios como los descritos.

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