Un autobús urbano sale de su parada
Emplazan a los trabajadores a aceptar una oferta antes de que termine el mes | Foto: Laura Trives

Sigue el tira y afloja entre Avanza y los trabajadores del bus urbano. Un día después del endurecimiento de la huelga hasta las seis horas diarias, en tres franjas, el director de la compañía, Guillermo Ríos, ha detallado que el SAMA puso sobre la mesa una propuesta salarial de 41.800 euros brutos anuales. Fue “el punto de equilibrio” del órgano de mediación, no la posición de la empresa, aunque sí suponía un acercamiento. El comité, dice, “no la quiso someter a referéndum”, como sí ocurrió con los paros.

Esa cifra sería el resultado de una subida salarial del 16%, desde los 35.800, que reclaman incrementar hasta el 20%. Sí hubo un acercamiento en otras cuestiones, aunque de menor calado, como pueden ser los descansos de un 50% los sábados. Discrepaban también, ha señalado Ríos, en los dos días extra de vacaciones al año, hasta los 47.

Los términos de la negociación cambiarán si no aceptan una oferta antes de final de mes. Y aquí viene la advertencia de Avanza, porque se negociaría el convenio a partir de 2023 y se perderían los incrementos variables para 2021 y 2022, de entre un 6% y un 7%. “Alguno ha ponderado que prefiere asumir ese riesgo, la oferta está muy por encima del sector y los salarios de la ciudad”, ha continuado el dirigente.

SIN REUNIONES PREVISTAS

No hay reuniones previstas. La situación está en punto muerto y desde la compañía avisan del “perjuicio” que puede generar. En primer lugar, para los ciudadanos, pero también para la empresa, que “tendrá pérdidas”, y por consiguiente los propios empleados. Para su director, tensar la cuerda no es solución y exige voluntad negociadora, algo que no apreció el pasado viernes, con conversaciones hasta bien entrada la madrugada en el SAMA.

“Hay que ir con la seriedad adecuada y evitar escenas aunque sea a altas horas”, ha afeado Ríos, tajante, pidiendo seriedad a los representantes sindicales.

AVANZA SE DEFIENDE ANTE LA PETICIÓN DE RESCINDIR EL SERVICIO

Este lunes, la Unión de Consumidores de Aragón (UCA) puso sobre la mesa rescindir el contrato del bus urbano. Alegaban su “incapacidad manifiesta” de gestionarlo, si bien el Ayuntamiento de Zaragoza, por ser “inviable”, descartó esta posibilidad a las pocas horas. Avanza se ha defendido, ya que, en palabras de Ríos, están “actuando de manera correcta”, queriendo ofrecer el servicio en su totalidad tras 632 días de huelga.

Entiende también que no debería mediar un nuevo órgano al margen del SAMA, como podría ser el consistorio. “La responsabilidad es de los que estamos en la mesa”, ha subrayado, reconociendo, eso sí, que el Gobierno municipal está hablando con las dos partes.

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