Hasta 128 personas viven en la calle en Zaragoza, según el último recuento de Cruz Roja

Las personas sin hogar de Zaragoza dispondrán de 279 plazas municipales para pasar las noches más frías del invierno, que suponen cuatro más que las ofrecidas en 2021. La noche de este domingo ha sido la primera de la temporada en la que han abierto sus puertas estos recursos, que han alojado a casi un centenar de personas de las 128 que viven en la calle en la capital según datos de Cruz Roja.

La ampliación de este plan invernal responde a la necesidad de “que cualquier persona que lo solicite tenga una plaza donde refugiarse del frío”, ha remarcado el consejero de Acción Social, Ángel Lorén, aunque, indica, “nunca se ha llegado a este límite”.

De estas 279 plazas, 143 se ubican en el Albergue Municipal de la calle Alonso V, y el resto en 63 viviendas sociales que suman 163 habitaciones. Son cuatro más que 2022 y un incremento sustancial de las plazas ofrecidas antes de la pandemia, que ascendían a 137 en el invierno de 2018. Estos servicios, en todo caso, se activarán durante las noches en las que o bien la temperatura o bien la sensación térmica baje de los 5ºC.

MASCOTAS INCLUIDAS

Además, ha detallado el consejero, se responderá a una de las demandas principales registradas por los usuarios: se prevé que los animales de compañía puedan ingresar en los jardines de las instalaciones. Hasta ahora, esta suponía una de las razones por las cuales algunas personas preferían dormir en la calle, según las informaciones que trasladan los equipos de la Cruz Roja, con los cuales el Ayuntamiento tiene un acuerdo de colaboración.

En el marco de este acuerdo, la Cruz Roja se encarga un año más de recorrer las calles de la capital para atender a las personas sin hogar y les informa sobre las posibilidades de alojamiento municipales, así como proporcionarles mantas y bebida caliente a quienes declinan el acceso.

SERVICIOS DEL ALBERGUE

Las personas que acudan a estos refugios tendrán garantizado tanto el alojamiento como el desayuno, la comida y la cena, y las estancias durarán un máximo de siete días, con la posibilidad de ampliarse a catorce en situaciones extremas como olas de frío o temporales.

Aunque no estén alojadas, las personas sin recursos también tendrán acceso a los servicios de desayuno y comida y se les ofrecerá bebida caliente (chocolate, leche, té y café) fuera del horario de comedor. Cualquier persona podrá usar el servicio de ducha y se entregará ropa de abrigo a quienes lo necesiten.

Con respecto a la licitación de la ampliación del Albergue Municipal, el consejero Lorén ha destacado que el objetivo es “adecuar y dignificar” los espacios, “más que centrarnos en la propia ampliación”, ha concluido.

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